Estrenamos moto. Una moto que parece “cream della cream”. Y no solo por su pintura, sino que realmente es una delicia a los ojos de cualquiera que se pare a admirarla. Una MZ Cafe Racer llamada por su constructor, MZ Special.

Resulta que el taller de donde viene esta MZ Cafe Racer no se trata de un taller profesional, por mucho que la construcción parezca propia del mejor de los profesionales. Su nombre es Jeff Lamb y es sólo un tipo normal. Es un entusiasta de 41 años de edad, de Brisbane (Australia), que tenía una MZ sin esperanza y que ahora se ha convertido en un constructor de personalizaciones, pero como aficionado (Quien lo diría).

MZ CAFE RACER: LA MZ SPECIAL DE JEFF LAMB

Hace un tiempo Jeff conoció al equipo de Ellaspede en una exposición de motos. Tras una larga charla, nuestro australiano salió con la idea metida en la cabeza de que quería una Cafe Racer. Todo lo que necesitaba era la moto donante adecuada. A partir de aquí es donde, esta extraña y sorprendentemente MZ Skorpion, entra en escena dentro de esta película.

Lanzada en 1994, la MZ Skorpion salió a la venta con un chasis británico, frenos y suspensiones italianas, y el motor y componentes eléctricos y japoneses (Los mismos que la Yamaha XT 660). Todos los componentes importados de estos países se ensamblaron en la base de la firma MZ, en Alemania. Hoy la vemos convertida en una MZ Cafe Racer.

MZ CAFE RACER: LA MZ SPECIAL DE JEFF LAMB

En un principio y en su época, sonó a que se trataba de una moto realizada con todos los desechos que otros países, muy industrializados en el mundo del motor, vendían a precio de saldo. Pero la prensa tardo poco en alabarla debido a su gran maniobrabilidad y el buen par motor que ofrecía el motor de Yamaha.

Lo primero que puede venirte a la mente, una vez desnudas esta MZ y la quieres vestir de MZ Cafe Racer, es pensar que narices haces con ese chasis tubular de semejante diámetro. Y la verdad es que es difícil. Pero a la vista de los resultados, ha sabido que hacer… Y de qué manera.

MZ CAFE RACER: LA MZ SPECIAL DE JEFF LAMB

Pero este fue el principal problema. A pesar de empezar el proyecto con un montón de ideas, Jeff chocó contra un gran muro creativo. Después de innumerables bocetos y diseños en falso, finalmente decidió desnudarla por completo para estudiar mejor por donde diablos podía empezar.

De repente se vio con una moto completamente desmontada, un montón de piezas, elementos, cableado y… ¿Por dónde empezaría a reconstruir una ruina así?

La desesperación llego hasta tal punto que Jeff decidió tirar la toalla y dirigirse al taller de Ellaspede. Intercambiaron ideas, revisaron todos los bocetos realizados e intercambiaron innumerables correos electrónicos con nuevas ideas. Pronto terminaría de tener muy claro cuál era el camino a seguir

MZ CAFE RACER: LA MZ SPECIAL DE JEFF LAMB

Una vez encontrado el camino hacia lo que iba a terminar siendo una grandísima construcción, Jeff recogió todo el material que había llevado a los chicos de Ellaspede y se los llevo a su taller para comenzar. No solo se llevó sus cosas, también se llevó una gran enseñanza, cuando se dio cuenta de que hay entre querer construir y terminar construyendo algo que realmente valiese la pena.

La distancia que a veces podemos encontrarnos entre tener unas ideas y la realidad de una construcción realizada, por completo, por un grupo de profesionales puede llegar a ser una mezcla de sorpresa y decepción. No se trata de una decepción en los constructores, ni mucho menos. Más bien es un encontronazo con la realidad. Las cosas no son tan fáciles como parecen.

MZ CAFE RACER: LA MZ SPECIAL DE JEFF LAMB

Pero, por lo menos, ahora Jeff tenía una dirección clara. Así que decidió hacer, por sí mismo, todo lo que pudo y encargó todo lo que estuviera fuera de su alcance a los chicos de Ellaspede u otros profesionales. Pero siempre ha sido él quien ha ensamblado todo el trabajo, ya fuera hecho por sí mismo o por encargo.

En el primer punto de la agenda de trabajo estaba la elección del carenado. Un carenado del estilo de Avon era perfecto para lo que Jeff tenía en mente. Por lo que contacto con un profesional que trabajaba la fibra de vidrio y fue allí donde encontró el molde que más encajaba con su diseño final.

MZ CAFE RACER: LA MZ SPECIAL DE JEFF LAMB

El siguiente paso fue fabricar el depósito de combustible, en una sola pieza. También era hora de ponerse manos a la obra con el asiento, el colín trasero y el depósito de aceite. Para el asiento, Jeff, primeramente, dio la forma apropiada a la espuma antes de entregárselo a un tapicero local. El trabajo ya se iba acumulando…

Dentro de su batalla mental, él seguía diciéndose, a sí mismo, que podía conseguirlo. Pero la verdad es que no dejaban de tener episodios, en los cuales, no podía evitar dudar sobre lo que estaba haciendo ¿Lo estaba haciendo bien? Es una reacción comprensible en una persona que siente pasión por lo que está haciendo, pero le faltan conocimientos. El proceso de aprendizaje es lento y la paciencia acecha. Pero, esa pasión, también es la causante de tanta auto exigencia.

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En un giro inesperado, un amigo le sugirió que visitara un lugar donde él solía ir a correr. Esta idea termino llevándole a contactar con un tal John Allen, el cual es un fabricante extraordinario. De hecho, su historia es fascinante. John Allen fue ex piloto de fábrica, concretamente de Honda. Durante los años 80 y principios de los 90, fue compañero de paddock del mismísimo Kevin Schwantz. Actualmente corre en carreras de motos clásicas con un auténtico misil, una TZ 750 de dos tiempos.

Tras este encuentro, John Allen volvió a llamar a Jeff para ayudarle en lo que fuera necesario. Le aporto toda su experiencia para que Jeff, siguiendo sus bocetos, pudiese materializarlo en unidades y elementos perfectamente ensamblables a su MZ Café Racer.

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Mientras todo esto ocurría, Jeff se mantenía ocupado con los detalles más pequeños. Cada elemento fue limpiado, pintado, pulido y reemplazado hasta el último de los tornillos. Para este trabajo tedioso, pero imprescindible, conto con la inestimable ayuda de Wynnum Bearings & Bolts.

También construyó la bandeja del asiento. Calentó una tabla de corte de cocina de 10 mm en el horno y lo moldeo hasta ajustarlo a la carrocería. Una vez terminado este trabajo (con un final realmente satisfactorio) la mandó, junto con la espuma que moldeo, al tapicero.

El acabado de las manetas esta, igualmente, realizado de manera casera. Envolvió las manetas en cuero, para después sumergirlas en epoxi. Una vez secado, le dio forma con una amoladora hasta dar el acabado perfecto y el trabajo por finalizado. El resultado final ofrece un buen agarre y tampoco podemos negar que se trata de una gran idea.

MZ CAFE RACER: LA MZ SPECIAL DE JEFF LAMB

Los componentes que compró a través de tiendas o distribuidores incluyen unos semimanillares tipo clip-on, interruptores minimalistas de la tienda Posh y un tubo de escape tipo megáfono. Las horquillas pertenecen a la firma Paioli. Estas horquillas fueron enviadas a Rad Hard Chroming para reconstruirlas y cromarlas. Incluso llevan, de nuevo, pegatinas de la época (Paioli). Pero esta vez, las pegatinas, están bien protegidas por una capa de protección.

La MZ Café Racer también tiene un nuevo mono amortiguador trasero. Es un Wilbers ajustable en altura. John Allen le ayudó a reubicar el depósito del líquido de freno trasero con un nuevo sistema de montaje. El starter se trasladó, por lo que Jeff introdujo un reloj de MZ para llenar el hueco dejado sobre la tija.

MZ CAFE RACER: LA MZ SPECIAL DE JEFF LAMB

La quilla la consiguió de una Yamaha de la década del 2000. Fue modificada, en parte, para que pudiera adaptarse a la forma prevista. La pintura fue un trabajo que puso en manos de los grandes profesionales de Custom Powder Coating. En este apartado también dio de nuevo en clavo. Y el acabado de la MZ Cafe Racer ha sido magistral. En realidad ha sido el gran acierto para dar salida a ese inmenso chasis tubular del que habíamos hablado.

Fue entonces cuando Ellaspede volvió a entrar en acción. Jeff tenía algunas ideas para el cuadro de relojes. Pero estas ideas no podía materializarlas por sí mismo. Ellaspede fue al rescate con un cuadro de relojes de la firma Acewell. El resultado fue un precioso reloj digital, tipo vintage, bien ordenado y funcional. Contar con un buen equipo que te asesore tiene esas ventajas.

MZ CAFE RACER: LA MZ SPECIAL DE JEFF LAMB

Ellaspede terminó el trabajo eléctrico, cuando incluyeron la realización de un nuevo arnés de cableado. Solucionaron algunos problemas. Retocaron algunos trabajos con el fin de mejorarlos e incluso solucionaron un problema de gases que producía la nueva reubicación del depósito del aceite.

También trabajaron para afinar la puesta en marcha. La probaron y la pusieron a punto. De esta manera consiguieron ayudar a Jeff y su MZ Cafe Racer a llegar, por fin, a la línea de meta.

Jeff admite que, al final, es probable que no ahorrara nada dedicándose personalmente en todo el proceso. Pero ese ahorro es menos de lo que vale todo lo que aprendió a lo largo del camino.

MZ CAFE RACER: LA MZ SPECIAL DE JEFF LAMB

Gente como John Allen y Ellaspede son un ejemplo de los conocimientos y de la habilidad que existe ahí fuera, en el mundo de las construcciones. Pero por cada John Allen parece que hay bastantes de nosotros que soñamos con asumir los puestos de trabajo para lo que no estamos preparados.

También le resultó de gran utilidad los consejos de algunos de los de grupos de Facebook, aunque sólo fuera como inspiración o motivación. Los miembros de los grupos de Facebook Brisbane Café Racers y Sidney Café Racers han contribuido bastante a la construccion de esta MZ Cafe Racer, sin que probablemente ni siquiera lo sepan. Desde aquí un aplauso a todos esos grupos de las redes sociales que se transmiten tanto conocimientos como motivación o solidaridad.

MZ CAFE RACER: LA MZ SPECIAL DE JEFF LAMB

Pero lo que realmente queremos saber es… ¿Lo harías de nuevo? Él dice que sí… y que ya ha empezado un nuevo proyecto con una Honda MVX 250, una V3 de 2 tiempos. La MZ Cafe Racer so ha sido el principio.

Existen mundos que pese al sufrimiento, esfuerzo y trabajo producen adicción. Puede que sea algo parecido al mundo de los tatuajes.

¡Un saludo y pistonadas amigos!!!!!!

MZ CAFE RACER: LA MZ SPECIAL DE JEFF LAMB

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