Esta vez hemos traído esta Triumph Bonneville Superstar desde muy cerca. La hemos traído, para aparcarla en Pepe Piston, desde Elche, en Alicante (España). Un lugar idílico donde se mezclan motos, arte, sol, paisajes, mar y naturaleza. ¿Quién da más?

El taller que ha creado esta Scrambler, que es una auténtica maravilla, no es otro que Tamarit Motorcycle. Este taller, ubicado en Elche, ya lleva muchas muescas en su culata convirtiendo modelos de Triumph en objeto de deseo de cualquiera que tenga la oportunidad de verlas. Este es el caso de este modelo, la Triumph Bonneville Superstar.

Triumph Bonneville Superstar

Tamarit siempre se ha encontrado con una gran cantidad de clientes que querían que sus motos fueran personalizadas tanto a un estilo Cafe Racer como una estética Scrambler. Y ya llevan mucho tiempo dedicándose a estos menesteres. Pero eso no es todo, Tamarit también cuenta con una línea de complementos y accesorios que tampoco están hechos para apartar la mirada de ellos.

Volviendo a esta Bonneville, partieron de un modelo de 2010. Como en casi todas las trasformaciones, tocaba el turno del desnudo. Fuera guardabarros, fuera asiento, fuera todo lo que veían perfectamente personalizable y transformable a su inconfundible estilo. Y ahí quedo el desnudo para comenzar con la inspiración y vestirla como una autentica Scrambler.

Triumph Bonneville Superstar

Una vez que tienes la suerte de contemplar esta Triumph Bonneville Superstar, una de los primeros elementos que resaltan es el colín. Este colín, construido en fibra, no abandona el concepto de Scrambler, pero se balancea hacia una estética Street Tracker. Esta se acentúa con el porta números lateral, de creación propia, que sustituye a los paneles laterales de la original. Esto no es nada fácil si, además, consigues que acompañe a la estética agresiva de este estilo, una imagen elegante.

El asiento, de una imagen muy estilizada, no abandona lo práctico. No se trata de un asiento monoplaza, pero tampoco de un cómodo biplaza que habría restado agresividad e imagen Racing para sus paseos por tramos de carretera. Esto es otro punto más para Tamarit.

Triumph Bonneville Superstar

Pero, para mí, el auténtico trabajo estético que tiene esta Triumph está en la parte frontal. Las horquillas están embellecidas a través de unas defensas, también de su propia firma. Más arriba, protegiendo el árbol veremos una placa porta números que, de manera muy discreta (pero bajo la estricta normativa) alberga también el faro delantero.

Yéndonos hacia el motor nos encontramos con una quilla construida por encargo, la cual protege toda la parte inferior del motor a la vez que mantiene las líneas y ángulos, en total armonía y elegancia, y refuerza la parte Racing de la estética de esta Bonneville. El gran trabajo es poder hacer dos cosas a la vez y como una autentica Scrambler esta moto mantiene intacta y, aún más si cabe, su alma Off Road y su elegancia por carretera.

Triumph Bonneville Superstar

Existe una regla de diseño cromático que establece una proporción visual del 60%, 30% y 10% en la composición de una decoración tricolor. El trabajo de pintura está realmente bien proporcionado. Con unas estudiadas reglas de composición tricolor, donde el rojo, blanco y negro parecen tener la proporción adecuada. Esta proporción solo se ve alterada y beneficiada por los elementos en dorado que acentúan el espíritu de la Triumph Bonneville Superstar.

Una vez llegamos al motor, también encontraremos mejoras estéticas. Las tapas del cárter y las lamas del motor bicilíndrico, de 865 cc, están cromadas. Más arriba encontramos la tapa de balancines pintada de blanco. El resultado es mantener incluso a los elementos del motor dentro de la proporcionalidad cromática. Esta proporcionalidad a simple vista cuesta reconocerla si no se entiende del tema. Pero os aseguro que subliminalmente tiene mucha efectividad y tu cerebro la percibirá, aunque no seas capaz de ser consciente de este efecto.

Triumph Bonneville Superstar

El sistema de escape que incorpora es un 2 en uno, recubierto hasta la confluencia de los 2 colectores por una banda anti calórica de color claro. Este sistema de escape termina en un silenciador tipo megáfono que revaloriza la versión Racing de la moto. Una vez más el conjunto del sistema de escape abarca las vertientes estéticas Street Tracker y Scrambler. Partiendo de la salida de los cilindros y serpenteando junto a la quilla para terminar en una zona alta y protegida, a la vez que en su posición más baja también se encuentra protegido por las bandas anti calóricas.

En lo que respecta a las suspensiones, se han mantenido las de 41 mm en la parte delantera. Pero era necesario elevar las traseras para conseguir el aspecto actual de la moto y mantener las líneas paralelas que alinean elementos como asiento, quilla o colín. Con este propósito se han sustituido las suspensiones de mulles traseros por unas suspensiones hidráulicas regulables de 36 cm.

TRIUMPH SUPERSTAR: LA TRIUMPH SCRAMBLER DE TAMARIT

En la parte ciclo, se han mantenido las llantas de serie, aunque se han incorporado unas gomas con un carácter más mixto que las que trae de serie. Esta era sin duda una decisión obligada. Se ha incorporado también un cubre cadena sobre la corona trasera modo de elemento de protección.

Una vez acabado el trabajo duro de “nuestra” Triumph Bonneville Superstar y aclarada la mente, después de tanta creatividad, se han incorporado complemento como el velocímetro con reloj en blanco de la firma Koso sin cuenta revoluciones. Por lo que se tiene que estar bien atento al sonido del motor. Un manillar tipo MX y unas empuñaduras de Biltwell a juego con el asiento. Los intermitentes se han cambiado por unos mucho más minimalista y en consonancia con la línea de ángulos afilados que predominan en el diseño.

TRIUMPH SUPERSTAR: LA TRIUMPH SCRAMBLER DE TAMARIT

El resultado final es una Triumph Boneville Superstar con apariencia Scrambler, con reminiscencias Street Tracker y que te invita a la práctica del Dirt track. Vamos… Que es como una navaja suiza. Pero, más allá de eso, es simplemente una moto que a cualquiera de nosotros nos volvería locos tenerla en nuestro garaje. Pero por ahora nos conformaremos con tenerla aparcada en Pepe Piston.

¡Un saludo y pistonadas amigos!!!!!

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